Iom Kipur 5770 – VÃnculos entre padres e hijos (el honor de honrar)
I. Avinu Malkeinu
DÃa del patrimonio
La literatura RabÃnica siempre se manejó con metáforas, metáforas de la relación entre los individuos, metáforas de la relación entre el pueblo y el creador del mundo. Asà los Rabinos del Talmud responden a preguntas de los estudiantes diciendo:
LeMa HaDavar Dome – a qué se asemeja tal o cual historia…
Una de las oraciones “centrales†de la liturgia de este dÃa de Iom Kipur es el Avinu Malkeinu.
Nos relacionamos con Ds como nuestro Padre, como nuestro Rey
En la época del Talmud la metáfora de Ds como Rey era clara.
Hoy en dÃa, para nosotros este vÃnculo entre sirviente y rey nos es un poco ajeno.
Es por eso que propongo nos concentremos en la imagen que nos es más familiar: en el vÃnculo con nuestros padres, en el vÃnculo con nuestros hijos. La liturgia nos habla del vÃnculo en nuestro hogar, nos habla a nosotros, en este dÃa que es esencialmente para repensarnos.
Los invito a hacer juntos un recorrido, para retomar después el Avinu Malkeinu
I. Honrar a los padres
En los diez mandamientos se subraya el vÃnculo familiar
1. Kaved Et Abija VeEt Imeja, Honra a tu padre y a tu madre. (Éxodo 20:12)
Es en nuestros hogares, en nuestra casa que nacimos o en nuestra casa que formamos el lugar donde más nos permitimos “descuidar†la relación, donde por estar “en familiaâ€, de “entre casa†– pensamos menos y nos expresamos sin la debida meditación.
Es el lugar donde somos impulsivos, donde somos violentos (y no hablo solamente de violencia fÃsica) levantar la voz, contestar de una forma inadecuada – también es violencia.
El vÃnculo padres – hijos, es El vÃnculo donde se nos prescribe “honrarâ€.
Cabe preguntarnos:
¿Por qué la Torá nos ordena honrar a nuestros padres y no amarlos?
PodrÃa habernos ordenado que amemos… de hecho la Torá en más de una oportunidad nos ordena AMAR:
- Nos obliga Amar al extranjero (19:34)
- En el Shemá Israel: Ama a Adnai, Tu Ds (Deum 6:5)
- El versÃculo con el cual el Sabio Hillel resume toda la Torá: Ama a tu prójimo como a Ti mismo (Lev 19:18)
¿Entonces, por qué respecto a los padres nos prescribe que los honremos y no que los amemos?
PodrÃamos decir que la familia son los vecinos más próximos y que ya están incluidos en este mandamiento de amor… puede ser, pero serÃa escaparle a la pregunta.
¿Por qué la Torá no nos ordena amar a nuestros padres?
La Torá es sensible a la dificulta de ordenar amor en una relación tan intima y compleja como la de padres e hijos, los vÃnculos de la convivencia bajo un mismo techo.
En la convivencia. En el vivir Con un otro, nos enojamos y nos amigamos, nos amamos y cuando no, nos debemos honrar.
Como hijos, es en aquellos momentos de desacuerdo (de sentirnos extraños a los padres), en donde nuestros sentimientos se dificultan, la Torá nos propone – Honrar.
Incluso en situaciones verdaderamente difÃciles, en donde los padres no actúan como padres – la Torá (sabiamente) nos obliga a Honrar.
II. Nosotros como hijos
¿Y qué pasa si no considero a mis padres un ejemplo?
¿Si yo no concuerdo con como ellos actúan, y los siento extraños a mi?
¿Si somos Tan diferentes?
La Mishná nos enseña que una persona sabia es aquella que puede aprender de todo ser humano. (Mi HuJajam HaLomed Mikel Adam)
Según el Talmud el vinculo entre un maestro y un alumno es cómo el vinculo de un padre con un hijo.
Interesante, Somos el pueblo del libro, el estudio es en sà un valor. Un vÃnculo importante es el de un Rabino con sus alumnos y es nada menos con este vÃnculo que es equiparado al de un padre con su hijo.
El desafÃo es que podamos hacer como Rabi Meir en el Talmud, de quien se dice respecto a su maestro Elisha Ben Abuia.
Rabi Meir Rimon Matza, Tojo Ajal veKlipato Zarak.
Rabi Meir encontró un fruto en el campo, tuvo la capacidad de nutrirse del interior y desechar la cáscara.
Crecer significa entender que nuestros padres son tan humanos como nosotros.
Crecer significa ver en nuestros padres errores que antes no veÃamos.
Crecer significa seguir aprendiendo de ellos a pesar de los errores
Crecer significa perdonar, muchas veces sin que nos expresen disculpas.
Crecer significa, honrar a nuestros padres.
Aunque padres e hijos hagamos elecciones diferentes, el honor debe mantenerse.
Me gustarÃa que intentemos explicar ¿Qué es Honrar?
Honrar es una suerte de palabra mágica que tenemos que llenarla de sentido.
Honrar es aceptar como el otro es.
Honrar es un marco para crecer, SIN respuesta absoluta,
Pero intentemos HOY, en esta noche de Kol Nidrei, esbozar algunas…
Honrar es agradecer todo lo que nos dan dÃa a dÃa, o todo lo que nos dieron.
Honrar es descubrirlos
Honrar es aprender
Honrar es transformar lo aprendido y transmitirlo.
En la tradición judÃa – como veÃamos los otros dÃas – el valor supremos ES la Vida.
Nos dice la Torá: UBajarta BaJaim: Elegirás la vida.
Entonces: Honrar es agradecer que nos dieran la vida.
Reconocer y Aceptar, que si no hubiera sido por ellos, por nuestros padres hoy no estarÃamos aquÃ.
Es cierto que hay historias difÃciles, pero en alguna circunstancia – sin importar cual esta haya sido – nos dieron la vida.
Honrar es el marco para una relación “saludable†entre padres e hijos.
El desafÃo es llenarlo de significado, es mejorar ese vÃnculo.
Es responder ¿cómo estamos honrando a nuestros padres? (sin importar si están fÃsicamente con nosotros o están en nosotros en el recuerdo)
Honrar “trae†amor.
III. Nosotros como padres
La Torá nos habla de Honrar a los padres, pero
La Torá NO nos habla de honrar a los hijos… ¿será un vÃnculo que da por sentado?
¿Qué es lo que podemos hacer cuando como padres, nos equivocamos con nuestros hijos?
Probablemente, lo mejor que podamos hacer es ofrecer nuestras sinceras disculpas.
Los chicos no podrán tener mejor ejemplo que ese.
El Rabino Josef Telushkin en uno de sus libros cuenta que mientras estaba dando una charla sobre relaciones de padres e hijos pidió a la audiencia que levantara la mano quien habÃa crecido en un hogar donde los padres no se disculpaban con ellos.
Dos de sus hijos, uno de cuatro y otro de seis estaban presentes en la charla. Uno de ellos levantó la mano, el otro hijo al ver a su hermano con la mano alzada tomo la misma actitud.
Ya de regreso en casa, hablando con los hijos sobre la situación, uno de ellos explico. Cuando me enseñas a leer te pones impaciente y nunca me pedÃs perdón.
Esta fue una brillante oportunidad, no solo para pedir las disculpas correspondientes, sino también, para otorgarle el “derecho†a los chicos de hacer observaciones a sus propios padres, de la forma adecuada. “pápi, cuando me cuesta, no hace falta que te pongas nerviosoâ€
Lo que queda habilitado es el canal de dialogo.
De esta forma construimos nuestras relaciones familiares con cimientos sólidos para que sean duraderas.
De esta forma mejoramos – también – nuestra relación con nosotros mismos.
La propuesta es habilitar o rehabilitar el canal de dialogo en el hogar
¿Sobre qué conversamos padres e hijos?
¿Pasamos juntos tiempo de calidad?
¿En qué estamos invirtiendo nuestro tiempo?
Cuando nos sentamos a comer ¿nos consagramos tiempo de familia o le regalamos nuestros momentos – más preciados – a la televisión?
¿Y cuando juntos decidimos mirar la tele, intercambiamos ideas sobre lo que vemos?
Los hijos nos forman y nos transforman:
Lo hijos, los mismos que no nos dejan dormir, son los que nos hacen soñar
La literatura rabÃnica nos enseña:
Al Tikri Banaij ela Bonaij,
Los hijos son los que nos construyen. Con ellos aprendemos y nos descubrimos.
La construcción – y nosotros lo sabemos muuy bien – se hace paso a paso.
Nos relacionamos construyendo el vÃnculo.
La construcción es un trabajo creativo que se hace a diario.
Todo lleva tiempo, pero también - trabajo en el tiempo
Para cerrar –nosotros como hijos y padres
La Torá – prácticamente - no habla de recompensa por cumplir con las Mitzvot, con preceptos.
Este tema pertenece al campo teológico (con varias respuestas).
Pero hay un precepto – justamente el de honrar a los padres – que nos propone una recompensa: nuestros dÃas se van a alargar… (leMaan Iaarijun Iameja)
PodrÃamos entenderlo de la siguiente forma:
Cuando Repensamos nuestras relaciones padre – hijo
TendrÃamos que tener en mente que nuestros hijos se van a comportar con nosotros como nosotros nos portemos con nuestros padres.
No es para que nos llene de temor, no es el objetivo.
Es para tomar conciencia que los seres humanos somos lo que hacemos.
Las acciones son lo que importa.
Eso es lo que van a ver: La acción, nuestro ejemplo, es la mejor herramienta educativa que tenemos.
Quiera Ds que este Iom Kipur, este dÃa del perdón,
Podamos utilizarlo para mejorar nuestra relación entre padres e hijos, entre hijos y padres.
Mejorando nuestro vÃnculo con nuestros padres, estaremos – también – repensando nuestro vÃnculo con Ds (nuestro Avinu Malkeinu) – que es el objetivo de este dÃa de Iom Kipur.
Padre Nuestro, Rey Nuestro
Avinu Malkeinu ayúdanos a dialogar para perdonarnos y perdonar en este dÃa del perdón.
Avinu Malkeinu ayúdanos a tener la capacidad de agradecer a quienes nos dieron la vida.
Avinu Malkeinu ayúdanos a honrar a nuestros padres.
Avinu Malkeinu ayúdanos a honrar a nuestros hijos.
Jatimá Tová!