En su rol clásico el Gabay estaba a cargo entre otras actividades de velar por el bienestar económico de la sinagoga en carácter de tesorero de la misma.
Mi actividad se centra en ayudar al funcionamiento de la sinagoga, organizar y participar de las lecturas semanales de la Torá y de las Haftarot , hacerme eco de las inquietudes de los azkanim para saber si se sienten a gusto, si tienen algo para sugerir y en algunos casos para que me cuenten sus alegrías y sus penas. En la medida que puedo, coopero con el rabino con alguna diligencia que pueda requerir.