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El viernes 14 nos visitó el Rabino Daniel Nevins, Decano de Estudios de la Escuela Rabínica del JTS (Jewish Theological Seminary). En esta ocasión el Rabino Nevins nos dio una drashá sobre Parashat Reé. Usó la ocasión para hablarnos de las mitzvot que se debían cumplir sólo en Israel porque están conectadas a la tierra de Israel y las que debíamos cumplir en todo el mundo porque están conectadas a nuestro cuerpo. Extendió esta explicación para incluir que cuando estábamos diseminados por el mundo los judíos podíamos y debíamos ser una luz para las naciones como lo ordena Dios en la Torá. Debemos dar el ejemplo con nuestra conducta y dar conocer las palabras de la Torá.

El sábado 15 después de Shajarit, durante un kidush en el segundo piso de Bait Jadash nos dio un shiur sobre el judaísmo y el medio ambiente. A continuación estamos publicando la drashá del viernes y los mekorot (fuentes) de la clase del Shabat de mañana. El Rabino Nevins agregó algo muy hermoso en esta clase cuando dijo que es mucho más fácil escuchar la voz de Dios lejos del ruido de las ciudades en un lugar de vida silvestre, y que éste es un motivo más para cuidar nuestro planeta.

Drashá del Rabino Daniel Nevins

Viernes 14 de agosto de 2009

Es un gran placer estar aquí en vuestra comunidad en Montevideo para celebrar Shabat y la inauguración de vuestro edificio nuevo. En un momento en que muchas comunidades judías alrededor del mundo están en dificultades Uds. están construyendo y creciendo – felicitaciones. Espero que esta comunidad disfrute de muchas décadas de vida judía aquí en Uruguay. Quisiera agradecerle a vuestra comunidad por la cálida bienvenida que le han dado a nuestra familia.

La porción de Torá de hoy habla de la hermosura y trascendencia de la tierra de Israel. Tanto es así que da a entender, que todas las mitzvot recibidas por Moisés en el Monte Sinai y en el desierto son para ser practicadas en la tierra de Israel. Para aquéllos de nosotros que vivimos en Sudamérica o Norteamérica y los cientos de otros lugares donde hay prósperas comunidades judías, surge la pregunta – estamos viviendo nuestro judaísmo plenamente, o es esto posible sólo en la tierra de Israel?

Los siguientes versículos se centran específicamente en la práctica de las mitzvot en la tierra de Israel.

Éstas son las leyes y los estatutos que debéis cumplir en la Tierra (de Israel) que el Señor vuestro Dios te está dando a ti por heredad todos los días mientras vivas sobre la Tierra (de Israel).

¿Implica esto que las mitzvot se practican sólo en Israel?

Ésta es una vieja pregunta. Hace ya 2.000 años muchos judíos vivían en la diáspora. En realidad, la diáspora comenzó mucho antes, con la destrucción del Primer Templo en 586 AEC. El libro de Daniel refleja las dificultades de mantenerse fiel a las creencias, a la liturgia y a hasta la dieta prescrita por la Torá en el exilio. Obviamente estos desafíos le son familiares a todo judío que ha vivido como minoría en cualquier parte del mundo.

Sin embargo la pregunta más amplia e importante acerca de la trascendencia de las mitzvot practicadas fuera de Israel ya es discutida en los comienzos de la literatura rabínica, el Midrash y el Talmud. Un antiguo Midrash, Sifrei Devarim:

Todo precepto que está relacionado con la Tierra (de Israel) no se aplica sino solamente a la Tierra (de Israel) y todo precepto que no está relacionado con la Tierra (de Israel) es aplicable ya sea en la Tierra (de Israel) o fuera de ella.

El Midrash discierne la tensión dentro de este versículo. Por un lado, las mitzvot son dadas para “la Tierra”, pero por otro lado, se practican dondequiera uno viva. Los rabinos resolvieron este “problema” en su forma usual, haciendo una distinción – algunas mitzvot son practicadas sólo en Israel, pero otras se practican en todas partes.

En el Talmud esta pregunta reaparece y otra vez es hecha la distinción – algunas mitzvot están conectadas al cuerpo, y se practican en todas partes del mundo – kashrut, tefilá, Shabat. Otras mitzvot, como el diezmo y la ofrenda de las primicias, conectadas con la Tierra (de Israel) se practican solamente en Israel.

Esta solución es simple y satisfactoria, pero en la época medieval un importante rabino llamado Ramban (Najmanides) hizo una explicación más radical – dijo que la practica de las mitzvot fuera de Israel es meramente practica – para prepararnos para retornar a Israel, donde las mitzvot realmente contarán.

Podemos admirar el sionismo implícito en las palabras del Ramban, pero su opinión no refleja a la mayoría, ni refleja nuestra experiencia. Nosotros que vivimos en la diáspora americana – norte y sur – sabemos que nuestra experiencia es un importante componente del judaísmo. En efecto, por miles de años la experiencia de los judíos alrededor del mundo ha enriquecido al judaísmo.

Hace unos meses pasé el Shabat en Jerusalem y paseé por el vecindario de Najlaot el Shabat de mañana. Cada pocos metros encontré otra sinagoga – judíos de Persia, judíos de Siria, judíos de Kurdistán y judíos de Marruecos. Cada comunidad con sus propias costumbres, su propia música y poesía. Sin la experiencia de la diáspora el judaísmo en Israel sería monolítico y estaría empobrecido. Además, nuestra presencia en la diáspora les permite a los judíos practicar nuestra misión pactual de compartir la luz de la Torá con el mundo, y no sólo guardarla para nosotros.

Por otro lado no debemos subestimar la importancia de la idea y la realidad de Israel en el desarrollo del judaísmo. Sin nuestra tierra sagrada no tendríamos un centro nacional, ningún destino para nuestras oraciones y ningún lugar en el mundo que los judíos pudieran llamar su patria, su hogar. Además, la experiencia de vivir en Israel, aunque sea por un período breve, llena al alma judía con un sentimiento de oportunidad – cunado regresamos a nuestras comunidades después de vivir en Israel, traemos una nueva perspectiva – de la plenitud del judaísmo cuando se vive como una mayoría, hablando nuestro idioma sagrado, en la tierra de nuestros antepasados. Esta perspectiva nos da fuerzas dondequiera vivamos para conectar nuestra práctica del judaísmo con las comunidades judías esparcidas por el mundo.

En esta dialéctica entre el centro y la periferia, entre Israel y la diáspora, que está insinuada en la Torá, que es explorada por los Rabinos, y que refleja nuestras experiencia como judíos que viven en las Américas. Mientras celebramos el Shabat aquí en Montevideo, conectemos nuestras tefilot a las oraciones de los judíos alrededor del mundo que están dirigiendo sus pensamientos y corazones a Jerusalem. Celebremos la diversidad de la experiencia judía y también la unidad del propósito judío. Que pueda la Torá ser dulce en nuestras bocas y en las bocas de nuestros hijos/hijas, así vivan en Montevideo, Buenos Aires, Nueva York o Jerusalem. Shabat Shalom.

Traducido por Ría Okret
 

Rabino Danny Nevins
Shiur en la Comunidad NCI

15 de agosto de 2009-08-13

Tres Modelos Judíos de Relación Entre los Seres Humanos y la Tierra

A. El Modelo de Dominio. Génesis 1:28-30. La tierra como un recurso para ser dominado y usada sin límites para los placeres humanos.

28Y los bendijo Dios y les dijo: Sed fecundos y multiplicaos, y llenad la tierra y sojuzgadla; ejerced dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre todo ser viviente que se mueve sobre la tierra.

29Y dijo Dios: He aquí, yo os he dado toda planta que da semilla que hay en la superficie de toda la tierra, y todo árbol que tiene fruto que da semilla; esto os servirá de alimento.

30Y a toda bestia de la tierra, a toda ave de los cielos y a todo lo que se mueve sobre la tierra, y que tiene vida, les he dado toda planta verde para alimento. Y fue así.

El Modelo de la Responsabilidad y Protección. Génesis 2:15- La tierra como un recurso para ser cultivado y protegido por los seres humanos, con límites para su uso.

15Entonces el Señor Dios tomó al hombre y lo puso en el huerto del Edén, para que lo cultivara y lo cuidara.

16Y ordenó el Señor Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer,

17pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no comerás, porque el día que de él comas, ciertamente morirás.

C. El Modelo de la Inspiración. Salmo 148. La tierra y los cielos como un reflejo de la gloria de Dios, y una fuente de inspiración para fe humana.

Alabe la creación al SEÑOR

1¡Aleluia!
Alabad al Señor desde los cielos;
alabadle en las alturas.


2Alabadle, todos Sus ángeles;
alabadle, todos Sus huestes.


3Alabadle, sol y luna;
alabadle, todas las estrellas luminosas.


4Alabadle, cielos de los cielos,
y las aguas que están sobre los cielos.


5Alaben ellos el nombre del Señor,
pues Él ordenó y fueron creados;


6los estableció eternamente y para siempre,
les dio ley que no pasará.


7Alabad al Señor desde la tierra,
monstruos marinos y todos los abismos;


8fuego y granizo, nieve y bruma;
viento tempestuoso que cumple Su palabra;


9los montes y todas las colinas;
árboles frutales y todos los cedros;


10las fieras y todo el ganado;
reptiles y aves que vuelan;


11reyes de la tierra y todos los pueblos;
príncipes y todos los jueces de la tierra;


12jóvenes y también doncellas;
los ancianos junto con los niños.


13Alaben ellos el nombre del Señor,
porque sólo Su nombre es exaltado;
Su gloria es sobre tierra y cielos.


14Él ha exaltado el poder de Su pueblo,
alabanza para todos Sus piadosos,
para los hijos de Israel, pueblo a Él cercano.
¡Aleluia!

Traducción de La Biblia de las Américas, del TaNaJ de León Dujovne, Manasés Konstantyowski y Moisés Konstantynowski y de Ría Okret

 
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