Aarón fue el hermano mayor de Moisés, el menor de Miriam, el hijo de Amram y Yojeved. Miembro de la tribu de Levi, fue el fundador del sacerdocio de Israel, que es llamado por su nombre: la Casa de Aarón.
Aunque la tradición judía ha venido a considerar a Moisés como el más grande de los maestros, profeta y liberador del pueblo judío, fue Aarón quien cautivó los corazones de los israelitas a medida que deambulaban a través del desierto hacia la Tierra Prometida. Fueron Aarón y sus hijos los que guiaron la vida espiritual del pueblo, ofrecieron sus sacrificios y solicitaron su expiación.
Fueron las manos de Aarón las que bendijeron al pueblo con la bendición sacerdotal. Cuando el Templo estaba erigido en Jerusalém, fueron los descendientes de Aarón los que cuidaron el altar.
A pesar de la complicidad de Aarón en el incidente del Becerro de oro, Dios afirmó su autoridad sacerdotal a través de una serie de milagros en el desierto, entre ellos la fosa que se tragó al rebelde Korah, y el bastón de Aarón del que milagrosamente brotaron pimpollos de almendro. Así como con Moisés, Dios finalizó la vida de Aarón con un beso divino.
De acuerdo con los rabinos, Aarón fue un pacificador modelo. El sabio Hilel declaró: “Sé de los discípulos de Aarón, amante y buscador de la paz, ama a las personas y acercándolas a la Torá”. Tanto amó Aarón la paz—enseñaron los rabinos—que estaba dispuesto a arriesgar el enojo de Dios por causa del Becerro de oro en vez de causar discusión entre sus compañeros israelitas.
Aarón también recorrió un largo trecho para restaurar la paz entre esposos y esposas, mediando personalmente entre ellos en rencillas domésticas. Antiguamente, él era representado en ornatos de anillos de compromiso como un símbolo de armonía marital.
Por su asociación con el sacerdocio levítico y con el Santuario en el desierto, Aarón ha sido el símbolo tradicional de santidad. En el viejo arte sinagogal en Israel y en el Cercano Oriente, la figura de Aarón aparece al lado del Arca, la menorá y otros símbolos del Templo.
Los místicos incluyen a Aarón como uno de los ushpizim (huéspedes simbólicos) invocados durante la festividad de Sucot y como uno de las Sefirot (emanaciones del espíritu divino) representando a Hod, la majestad de Dios.
Fuente: Deuteronomio 10:6; Exodo 4:17; 7:6 a 8; 9:8; 12:2; 17:10; 24:14; 28:1 y 2; 32:1 a 5; 32:21 y 22; I Crónicas 23:13; 24;1; Levítico 10:1 a 8; 6:9, 14, 16, 20; 11:1; 13:1; 14:33; 15:1; Miqueas 6:4; Números 3:1; 3:4, 9 y 10; 12:1, 4 y 5, 10 y 11; 14:4, 26; 16:3; 17:3, 10; 18:1 y 8; 20:2, 5, 10, 12, 25 a 29; 26:59 y 60; 33:38 y 39; Salmos 77:20; 105:26; 106:16; I Samuel 12:6 y 8. |
Significa: Gracia divina, Santidad, casamiento, Paz, Sacerdocio, Profecía.
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Categorías Genéricas: Símbolos Cabalísticos, Personalidades, Templo.
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Ver también: Almendro, Becerro de Oro, Miriam, Moisés, Bendición Sacerdotal, Culto Sacerdotal, Bastón, Sefirot, Templo, Ushpizim |